Crisis y Sabiduría

El número 9 representa al universo y de todos los números es el que está más relacionado con lo espiritual. Al ser el número que concluye la serie iniciada por el 1, contiene la sabiduría de cada número. El héroe, que está muy acostumbrado a hacer su búsqueda en el afuera, se da cuenta que la búsqueda también debe ser interna. Ésta es la tarea esencial del Ermitaño.

Palabras claves: Soledad - Sabiduría - Desprendimiento - Terapia - Crisis - Experiencia - Silencio

Numerología: 9

Descripción de la carta:

La carta de El Ermitaño simboliza la introspección, la búsqueda espiritual, la sabiduría, el conocimiento adquirido con el tiempo y la experiencia. Si observamos la carta, vemos a un hombre de edad avanzada, andando por un camino, llevando una tenue luz en su mano. Se lo ve tranquilo, confiado en su propia individualidad. La luz representa en el tarot el conocimiento. El andar del Ermitaño nos dice que se trata de un proceso, y no de algo que aparece de forma instantánea. El proceso del auto-conocimiento es largo, complejo, difícil pero muy satisfactorio. La carta del Ermitaño también nos habla de soledad y aislamiento. Representa la oportunidad que surge en la crisis y la iluminación que proviene del caos. Nos invita a redescubrirnos en nuestra espiritualidad, sobre todo en los momentos oscuros, en los cuales tenemos que desplegar nuestra luz interior para crecer.

En una lectura

Cuando aparece en una lectura la carta del Ermitaño, nos dice que nos encontramos en un momento de profunda soledad, de introspección. Pero ojo, la soledad de por sí no es mala. Es un momento para ser más consciente de nuestros pensamientos, de nuestro ego, de nuestras necesidades, para conectar más con la intuición y con los sentidos. Tal vez es momento de iniciar alguna terapia psicoanalítica tradicional o alternativa. También puede ser momento de hacer un viaje solo, de conectarse con la propia independencia y autonomía. En una situación, si aparece esta carta todo se resolverá aunque de forma lenta. Recuerda que el ermitaño actúa de forma prudente y pensante, se apoya en procesos y avanza paso a paso. En el amor, seguramente sientas ganas de estar solo. La comunicación no es fluida en este momento, y cada uno está muy sumido en sus pensamientos. Hay introversión y ganas de realizar actividades en solitario. Tal vez aparezca algún viejo amor del pasado. En el trabajo, no es momento de cambios. Sí es una buena etapa para estudiar, hacer maestrías, especializaciones, cursos. Todo lo que sea capacitación está bien aspectado con esta carta. En la salud, hay que observar si las enfermedades están mostrando algún tipo de somatización o situación de estrés que hay que sobrepasar.

Carta invertida

Cuando la carta del Ermitaño aparece invertida, nos encontramos con una etapa de aislamiento no deseado, de un estado de soledad que ya está resultando perjudicial para ti. Debes hacer una pausa y reencontrarte contigo mismo. Y también darte cuenta que la conexión con los demás es deseable y necesaria. No está mal pedir ayuda, o pedir consejo. Si aparece esta carta invertida, también puede decirte que estás en una vorágine diaria de actividades, trabajo y rutinas que no te dejan tiempo para pensar o disfrutar. La idea es que todo lo que hagas, lo hagas de forma consciente, disfrutando cada momento. En el amor, te dirá que el diálogo es inexistente. No hay punto de encuentro, ni puente entre los dos. Es momento de retirarse para estar bien, de estar solo. En el trabajo, tu actitud solitaria no contribuye al trabajo en equipo. Ten cuidado con eso. En la salud, estás disperso y no prestas atención a tu mente. Haz ejercicios mentales, estudia algo nuevo. Tal vez aprender a tocar un nuevo instrumento sea una buena idea.

Consejos de El Mago

Piensa. Medita. Camina despacio. Comienza terapia. Trabaja en tus pensamientos. Obsérvalos con calma y con amor. Tómate las cosas con calma. Sopesa pros y contras. Retírate al silencio. Haz viajes solo. Lee. Aprende cosas nuevas. Hazte tiempo para disfrutar del arte, de la naturaleza. Disfruta de estar contigo mismo. Observa por unos minutos al Ermitaño y realízate las siguientes preguntas: ¿siempre necesitas estar con alguien? ¿disfrutas de tu soledad? ¿te pesa estar solo? ¿eliges compartir tiempo con otras personas? ¿te genera miedo la soledad? ¿te sientes independiente?